6/5/17

Per terres de SANT FELIU DE CODINES. La Roca. ERMITA DE SANT SADURNÍ DE GALLIFA. Ruta de Senderisme.


Espectacular ruta caracterizada por su gran desnivel y por la frondosidad de los senderos que recorren su itinerario.
Para llegar al punto de inicio, hemos pasado por la población de Sant Feliu de Codines (Barcelona). Aquí se toma la carretera BP- 1241(Km. 12-13) que va a Sant Llorenç Savall, y que en unos pocos kilómetros de curvas nos lleva al inicio de la ruta.
Son las 8:30 de la mañana y comenzamos por un camino que se va adentrando por el bosque. 





A nuestra izquierda, entre los arboles una gran edificación, Es la casa de "La Roca", y en lo alto la montaña de Sant Sadurní.







Más adelante, antes de cruzar un puente sobre un riachuelo de aguas inexistentes, destaca una gran mole de arenisca agujereada por algún que otro capricho de la naturaleza. A este lugar volveremos al regreso del itinerario. 







Ahora nos desviamos hacia el sendero que comienza a nuestra derecha.






Comenzamos ahora una pronunciada subida  que se va adentrando en el fondo arbóreo de la montaña.






Vamos subiendo lentamente ya que el desnivel es cada vez más pronunciado.






La vegetación es frondosa y apenas deja pasar los rayos del sol. El fondo del barranco entre la espesura y las grandes rocas forma un enmarañado conjunto de selváticas reminiscencias.








Finalmente llegamos al punto llamado "Collet de les Termes". Aquí encontramos una bifurcación de senderos. Vamos a la izquierda, avanzando bajo unas prominencias rocosas, "Els Cingles Vermells".
Al final se encuentra una especie de atalaya donde podemos disfrutar las magníficas vistas de lejanos horizontes.






Al fondo entre la neblina se adivina el lejaon mar y se llegan a observar algunos edificios de la ciudad de Barcelona.
En primer término entre la espesura del bosque, asoma la Casa de la Roca. Evidentemente nos hemos alejado de ella en poco tiempo.





En la parte alta de la montaña, destaca un conglomerado rocoso que nos parece realmente inaccesible. En su cima se alza la ermita de Sant Salvador.
Hacia allí nos vamos a dirigir ...





Seguimos ruta que no va acercando al momento del desayuno. Y en previsión de no encontrar por estos lares ningún establecimiento que nos pudiera proveer de tan preciso alimento, hemos optado por traerlo nosotros.
He ahí el bodegón de la mañana.
¡Un magnífico disfrute de sabores entre la fantástica quietud de la naturaleza!.





Satisfechas dichas necesidades, seguimos el itinerario ahora por tranquilos caminos. De momento...






La gran cantidad de arboles caídos nos impide seguir por un tramo del camino, y decidimos atajarlo entrando en el cauce seco de un riachuelo donde conseguimos avanzar dificultosamente entre la maraña de la vegetación, hasta encontrar de nuevo el camino a seguir.







En medio del bosque, cruzamos de nuevo aquel cauce  por donde deben bajar las aguas del llamado "Torrent de les Pujadetes", y cuál no sería nuestra sorpresa al descubrir entre la vegetación los restos de un auténtico basurero de plásticos y desperdicios de todo tipo.





¡Hasta dónde llega la mierda del hombre!.
Aquello que parece no tener importancia ni valor ha contaminado lo más íntimo de la naturaleza, y aquí junto  a la vegetación adquiere la categoría de estúpida basura que la dejadez y la ignorancia de la gente ha logrado que llegue hasta este lugar.








Descorazonados por la cruel evidencia, seguimos en ligero ascenso por vericuetos entre senderos y caminos...






De vez en cuando, entre la espesura podemos adivinar el horizonte y otear cual ave rapaz.






Junto al sendero crecen grandes matas de florido tomillo el cuál haría las delicias de una buena sopa, la famosa "Sopa de Timó" con finas rebanadas de pan a la que, si se desea, puede añadirse un huevo. Esta gastronómica solución alivia los catarros y las funciones digestivas e intestinales.






Pasamos junto a una balsa artificial con agua que no invita precisamente al remojo...










Cruce de caminos. Vamos a subir a la Ermita de Sant Sadurní por un empinadísimo sendero que comienza junto al camino.






Después de la fuerte subida llegamos a la cima, y nos encontramos con una gran construcción de líneas sobrias y sólidas.






La ermita del siglo XI fue construida en la cima de la montaña, a 951 mts. de altura, dentro de una fortificación de la cual queda un trozo de muro.
En 1316 era un pequeño priorato del monasterio de Sant Pere de la Portella, de la diócesi de Urgell.







Desde la cima hay una excelente panorámica sobre la comarca del Vallés y el Moianés. Desde este mirador llamado "de la Guineu" se puede observar en primer término, la población de Sant Feliu de Codines, pero también el Prepirineo, Moiá, Centelles, Montserrat, etc.








Ahora viene lo peor de la ruta, y es el descenso, el brutal descenso hasta llegar de nuevo a nuestro punto de inicio. El GPS marca unas curvas de nivel brutalmente juntas.
No hay más remedio, ahí vamos...








Nos pasamos bastante tiempo descendiendo ayudados de los palos de senderismo, cogidos de las ramas de los arboles para no resbalar, en ir tanteando el terreno y los desniveles que vamos encontrando.
Las rodillas se resienten tremendamente ya que el prolongado sendero resulta bastante agotador.






Finalmente llegamos a un punto donde el sendero endereza ligeramente. Pasamos junto a unas "fitas" de piedras que señalizan el camino a seguir. Resulta ciertamente tranquilizador...






Un enorme agujero en medio de la maleza con agua un poco turbia..., festín para jabalís y demás fauna.






Después de otro prolongado y descendente sendero, estamos más próximos a nuestro destino. ¡Evidente!.






Pasamos junto a una desconchada y solitaria pista de tenis. ¡Realmente impresionante!. En medio de este ambiente aún hace falta distracción..., y ... ¡que mejor que esta solución!.






La pista se encuentra en la casa de La Roca, un magnífico edificio que a buen seguro sería cálida hostería en noche de tormenta invernal.






Cruzamos el "Torrent del Sot de la Roca" por un pequeño puente donde podemos contemplar de nuevo aquel conglomerado de arenisca que tanto nos sorprendió al principio de la ruta.







Nos acercamos al final por el mismo camino recorrido por la mañana. Llegamos al coche  y damos por finalizado este magnífico itinerario que podríamos calificar de moderado por el desnivel y el acentuado descenso que hay que acometer.
Son 12,64 kms. de recorrido y 529 mts. de desnivel, con mucho sendero y mucha frondosidad.
De todos modos, ¡muy aconsejable!.
Dejo aquí el enlace de la ruta:

https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=17607079



Ruta realizada.

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