25/11/17

TALAMANCA. Por los lugares de la Batalla de Talamanca (1714). Ruta de Senderismo.

Nos encontramos en Talamanca, un municipio de la comarca del Bages en la provincia de Barcelona y  situada dentro del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac.
La población, con un marcado pasado medieval, tiene un gran atractivo turístico. Recorrer sus calles empedradas y sus casas en perfecta armonía con el conjunto, nos adentra en un pasado histórico lleno de relevantes acontecimientos.
Entre sus construcciones destaca el castillo, de origen románico, mencionado por primera vez en el año 967. En la actualidad queda un trozo de torre redonda con almenas, restaurada y modificada, y restos de muros de defensa que rodean el edificio principal.






Talamanca fue punto clave en la guerra de Sucesión entre los partidarios del Archiduque Carlos y Felipe de Borbón, entre los años 1713-1714. El lugar fue escenario de cruentas batallas que no lograron cambiar el curso de los acontecimientos que se desarrollaron.






En 1714 las tropas austracistas del ejército catalán del interior, capitaneadas por el Marqués de Poal, usaron en varias ocasiones el castillo como base de operaciones. Al finalizar el conflicto, el castillo fue desmantelado casi por completo, cumpliendo las órdenes dictadas por Felipe V que obligaban a derribar todos los castillos y casas fuertes catalanas como represalia por la Guerra de Sucesión.












A medida que vamos cruzando la población, nos encontramos edificios de relevante interés, como la iglesia de Santa María de Talamanca, de estilo románico de finales del siglo XII.






El viento, arrastra las amarillentas hojas otoñales que han caído en el empedrado de las estrechas y solitarias calles de la población. Se produce un leve ruido cuando las pisamos con nuestras botas. Después quedan atrás, macilentas y olvidadas, esperando otra ráfaga de viento que las llevará todavía más lejos.





Abandonamos Talamanca por un camino que desciende hacia el fondo de un gran barranco por el que serpentea un pequeño riachuelo, la riera de Talamanca, con apenas unas pocas charcas de agua.










Cruzamos junto a unas construcciones de piedra seca perfectamente ensambladas muy abundantes en esta zona. Nos encontramos en el camino del "Pla del Molí".





En el camino abundan paneles informativos que documentan al senderista sobre los escenarios de la batalla de Talamanca, allá por el 1714.






Es el momento de desayunar. Preparación minuciosa para una degustación en toda regla.








Seguimos por amplias pistas rodeando colinas y montañas. El cielo permanece nuboso pero con ausencia de precipitaciones, lo que da al paisaje un cierto aspecto de sublime encanto.





A lo lejos y en la parte alta de la montaña se puede observar la población de Talamanca, destacando la sobria torre de su castillo.





El suelo reseco por la falta de lluvia, nos deja curiosas estampas fotográficas que no pasan inadvertidas para según que avezado observador. 






Otra curiosa construcción de redondeces formas. Todo un ingenioso saber heredado en el transcurrir de los años.







Al fondo, el camino, casi a tajo del barranco, por el que hemos pasado hace relativamente pocos minutos.






Ahora la pista cruza un bosque con abundante vegetación de altos pinos y robles. La parte más bonita del itinerario.










La pista va por diferentes vertientes de la montaña...






En el horizonte, todo un espectáculo, el "Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i l´Obac" con su cima característica más elevada, la Mola de 1104 mts.





Junto al camino, arboles que arañan y hunden sus raíces entre las rocas fragmentadas en curiosos estratos de cierta uniformidad.







Nos encontramos cerca de nuestro destino final. Unos buenos ascensos por pronunciada pendiente nos deleitarán en la última etapa de la ruta.





Asoman ya las primeras casas de Talamanca. El cielo se ha despejado completamente, alejando el intento de una lluvia que se hace ahora más necesaria que nunca. La sequía es ahora un problema endémico ya que hace meses que no vemos llover.






Pasamos junto a la fuente de Talamanca, que se encuentra en un lugar umbrío, junto a un árbol centenario declarado de interés local. La fuente construida en 1683 era usada por los habitantes del pueblo hasta la llegada del agua corriente. 

Junto a ella, una instantánea nos inmortaliza el momento.






En pocos minutos nos encontramos de nuevo en la población y volvemos a cruzar por sus calles empedradas dando por finalizado el itinerario de 12,86 kms. de recorrido y 414 mts. de desnivel.
Aquí dejo el enlace de la ruta. El track es de un tal Miguel Garriga.




Ruta realizada.

* Dejo enlace de otra ruta realizada en enero de 2012 en otra población cercana, concretamente Mura:




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